Juegos de Cartas: Baccarat y Casino War
Dos sencillos y divertidos juegos de cartas con historias diferentes en los casinos tradicionales son el Baccarat y el Casino War. El primero de ellos formó parte de los juegos ofrecidos prácticamente desde los comienzos de cualquier casino; el segundo se incorporó más tarde. Ambos pasaron rápidamente a las versiones online y se encuentran prácticamente en todos los casinos de primera línea.
El objetivo del Baccarat es acercarse lo máximo posible a 9 en el total de valor de las cartas, asignados como sigue: Los ases valen 1; Las cartas del 2 al 9 tienen el valor de su número; y tanto el 10 así como las figuras valen 0. Se resta 10 a la suma de valores que superen a 9. Por ejemplo: un 8 y un 7 no tienen el valor de 15, sino de 5 (=15-10)
Se juega con 3 (o 6) mazos de 52 cartas. Puede apostarse a la mano ganadora de un jugador (1:1), o de la banca (también de 1:1) o a empate (8:1). La banca reparte 2 cartas a cada jugador, estando obligada a ciertas reglas acorde a los valores obtenidos (como en el Blackjack, por lo que algunos consideran que el Baccarat es en realidad una variante simplificada de aquél). Pueden pedirse cartas hasta lograr 9 (o el número más cercano a éste).
Existen variantes (American Baccarat, Chermin de fer, punto banco, una versión “europea” de origen inglés y mini-baccarat. Algunos casinos introducen otras pequeñas modificaciones que aumentan las chances de triunfo del jugador.
El objetivo de Casino War es obtener una carta más alta que la del croupier. Puede apostarse a que ambas cartas sean iguales o bien –si éste fuese el caso- “ir a la guerra” (“war”). Una segunda carta repartida (siempre boca arriba) a cada uno (al jugador y al croupier) determina el ganador.
Se juega con 6 mazos de 52 cartas cada una, un valor igual al póquer (de menor a mayor: 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, Jack, Reina, Rey y As) e igual valor para todos los palos (corazones, picas, tréboles y diamantes).
Si la carta del jugador fuese más alta que la del croupier, la apuesta se paga 1:1. Si ambas cartas tuviesen el mismo valor, el jugador tiene dos opciones: a) retirarse (“give up”), perdiendo la mitad de la apuesta; y b) “ir a la guerra”, en cuyo caso el jugador debe colocar una apuesta de idéntico valor a la original. Suelen “quemarse” (descartarse) entre 1 y 3 cartas previo a repartir las dos cartas siguientes. Si la carta del jugador es más alta que la del croupier ganará 1:1 de su primera apuesta y recuperará el valor de la segunda. En caso contrario, perderá ambas. En la apuesta al empate el jugador ganará 10:1.
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